Nuestro llamado tiene una identidad y un propósito especifico

Nuestro Carisma se concreta en

tres aspectos principales.

__ primer aspecto

Amistad

Capacidad de vivir la comunidad y de enseñar a hacer comunidad. Siendo un carisma para nosotros, significa que se nos ha dado y que debemos acogerlo.

 

Es la fuente de la vida comunitaria y de la misión.

 

__ segundo aspecto

Oración

Carismática

 

Oración y vida abierta a la dimensión carismática del Espíritu Santo. Oración que se convierte también en poder apostólico, es decir testimonio del Resucitado en medio de nosotros.

 

En la oración Cristo nos toca y nos interpela. Estamos llamados a “sentir” la presencia del Resucitado y esta experiencia favorece el creer y la respuesta al Señor. 

Primer anuncio

Testimoniar y transmitir espontáneamente el kerigma debe ser un habitus (un estilo de vida) para cada miembro.

Un anuncio concreto que interpela personalmente y que lleva a una decisión.

 

La alegría típica de Juan Bautista está presente en los tres aspectos anteriores y debe acompañar la oración, las relaciones, la evangelización y cada servicio.

 

Esto da libertad e infunde la certeza de que el Resucitado está con nosotros. 

__ tercer aspecto